Hasta siempre

Acuso recibo del mensaje verbal que por medio de un colectivo de medios libres me has enviado. Lamento profundamente tener que responder en público, pero has quemado todo puente de comunicación que habías establecido desde la última conversación que tuvimos hace unos meses, y lo que me has dicho me parece demasiado grave como para dejar pasar. He omitido información sensible, datos actualizados o nombres de personas que de por sí no estén ya mencionadas en los escándalos que tu gente provocó por redes del año pasado.

Reglas para el Parque Humano

Los libros, dijo una vez el poeta Jean Paul, son voluminosas cartas a los amigos. Con esta frase llamó él por su nombre de modo refinado y elegante a lo que es la esencia y función del Humanismo: una telecomunicación fundadora de amistad por medio de la escritura. Lo que se llama ‘humanitas’ desde los días de Cicerón, pertenece en sentido tanto estricto como amplio a las consecuencias de la alfabetización. Desde que existe la filosofía como género literario, recluta ella a sus adeptos por este medio, escribiendo de modo contagioso sobre el amor y la amistad.

Liberalismo y fascismo: el meollo oculto (la interpretación de João Bernardo)

La demostración que hace Bernardo a continuación con las experiencias alemana, italiana, húngara, rumana y española, confirma la validez de su propuesta, con una aclaración importante de su parte: el cuadro sólo sirve para definir los tipos de movimientos fascistas, pero no sus triunfos o derrotas; y otra más, los fascistas sólo accedieron al poder cuando la articulación de los dos ejes institucionales tuvo como fondo el bloqueo del desarrollo económico en sus países.

Movimientos sociales en América Latina: ¿articulación o rechazo del sistema democrático?

La literatura político-académica ha establecido una tabla de supuestos, con pretensiones de teoría, que busca llamar a cuentas a los administradores de los aparatos estatales que ocuparon los sitios dejados por los militares. Las formas del discurso comparan y aluden al pasado, mezclando teorías con experiencias y fórmulas económicas fallidas. Según su contenido, nuestras sociedades han sido defraudadas en sus expectativas por formas de organización política que no producen mejoría alguna en las condiciones de vida de los pueblos.

Las lecturas de Marx en el siglo XXI

Quien fue considerado muerto está más vivo que nunca. En su calidad de teórico activo y crítico, Karl Marx fue dado ya por muerto más de una vez, pero siempre consiguió escapar de la muerte histórica y teórica. Tal hecho se debe a un motivo: la teoría marxista sólo puede morir en paz junto con su objeto, o sea, con el modo de producción capitalista. Este sistema social, «objetivamente» cínico, desborda de comportamientos tan insolentes impuestos a los seres humanos, produce junto a una riqueza obscena e insípida una pobreza en masa de tal dimensión, está marcado en su dinámica de furia ciega por la potenciación de catástrofes tan increíbles, que su simple supervivencia hace que, inevitablemente, resurjan siempre temas y pensamientos de crítica radical. A su vez, el punto esencial de esa crítica consiste en la teoría crítica de aquel Karl Marx que, hace casi 150 años, analizara ya, sin ser superado, la lógica destructiva del proceso de acumulación capitalista en sus fundamentos.